Colegio Durocher Saint-Lambert

La ampliación y renovación de un colegio en la ciudad de Saint-Lambert, en Canadá, refuerza los espacios de aprendizaje e intercambio de ideas entre estudiantes, profesionales y la comunidad.

Fotografía Maxime Brouillet

La ampliación y renovación del Colegio Durocher Saint-Lambert, en Canadá, consistió en transformar un espacio obsoleto en un nuevo lugar de encuentro, llamado Le Cœur, y en crear un edificio, desarrollado en un solo nivel, en la esquina de las calles Tiffin y Riverside, denominado Lieu de Possibles. El proyecto de revitalización responde a la visión del colegio de ofrecer espacios de aprendizaje únicos que fomenten el desarrollo de ideas en colaboración con la comunidad y diversos profesionales. Esta visión se articula en torno a tres ejes fundamentales: el desarrollo sostenible, la creatividad y el emprendimiento, y la innovación digital.

Fotografía Maxime Brouillet

El proyecto forma parte de una estrategia de transformación más amplia que comenzó con la renovación de los accesos, la creación de nuevos recorridos peatonales, la reorganización del estacionamiento y la incorporación de nuevas áreas verdes. Así, Lieu de Possibles y Le Cœur completan y enriquecen la renovación integral del campus.

Fotografía Maxime Brouillet
Fotografía Maxime Brouillet

En el centro del edificio principal existente, un antiguo anfiteatro en desuso fue completamente renovado: se demolieron los muros que lo rodeaban dotando al espacio de luz natural, abriéndolo hacia su entorno y transformándolo en un espacio de encuentro, Le Cœur. La doble altura y el pasillo acristalado permiten que la luz natural inunde el espacio y alcance incluso las gradas situadas al fondo. Se instalaron paneles acústicos revestidos en tela y un cielorraso inclinado de listones de madera con el fin de reducir las reflexiones sonoras y generar una atmósfera adecuada tanto para conversaciones como para talleres y actividades colaborativas.

Fotografía Maxime Brouillet

El nuevo volumen, Lieu de Possibles, se integra discretamente con su entorno al no superar la altura del edificio principal y teniendo en cuenta los accesos existentes. El pabellón ofrece ambientes luminosos en estrecha relación con el parque y la vegetación circundante. A través de amplias carpinterías, un espacio de encuentro elevado y grandes terrazas que extienden las aulas hacia el exterior. Tres núcleos de estudio informal, flexibles y adaptables según distintas necesidades, se distribuyen a lo largo de un recorrido lineal dinámico. Completan el programa un café y un espacio abierto de encuentro que favorece el intercambio entre estudiantes, docentes y colaboradores externos.

Fotografía Maxime Brouillet

La conexión entre Lieu de Possibles y el edificio principal se resuelve mediante un corredor lineal acristalado que se apoya sobre una de las alas del edificio existente, protegido por amplios aleros. Esta circulación interior facilita el desplazamiento de estudiantes y personal, permitiendo acceder al edificio desde ambos extremos y garantizando una circulación fluida entre el colegio y el nuevo pabellón.

Fotografía Maxime Brouillet
Fotografía Maxime Brouillet

Los materiales seleccionados establecen un diálogo con la arquitectura existente, reinterpretándola en clave contemporánea. El ladrillo, la madera y el aluminio natural son los principales materiales del proyecto, asegurando una transición armónica entre los distintos volúmenes. La estructura de madera fue preservada, protegida y mantenida visible, destacando su carácter natural.

Fotografía Maxime Brouillet

El acceso principal a Lieu de Possibles se sitúa sobre la calle Tiffin, mientras que un acceso secundario conduce al pasillo de conexión y resulta especialmente accesible desde el estacionamiento ubicado al este. Asimismo, se reorganizó la disposición de las plazas de estacionamiento frente al colegio para alejar los vehículos de los edificios, manteniendo al mismo tiempo un área destinada al descenso de pasajeros.

Fotografía Maxime Brouillet

La ubicación estratégica del nuevo edificio, en la esquina de las calles Riverside y Tiffin, permitió crear un amplio espacio verde que demarca el ingreso a la ciudad de Saint-Lambert. Concebido como un parque abierto a toda la comunidad, incorpora gradas, senderos, bancos y espacios de encuentro que fortalecen el vínculo entre la institución educativa y su entorno. 

Fotografía Maxime Brouillet
Fotografía Maxime Brouillet

En memoria de las religiosas que habitaban el lugar, se construyó un pequeño anfiteatro sobre los cimientos del antiguo convento, que además sirvieron de estructura para el desarrollo del proyecto paisajístico. Este espacio puede utilizarse durante todo el año como aula al aire libre, extendiendo las actividades educativas de Lieu de Possibles hacia el exterior. 

Fotografía Maxime Brouillet
Fotografía Maxime Brouillet

En la esquina este del edificio, junto a la calle Tiffin, se construyó un invernadero en cercanía con el acceso principal. Su estructura metálica y sus cerramientos de vidrio se integran cuidadosamente con la arquitectura del edificio, manteniendo una composición armónica en proporciones, acabados y colores de los materiales.

¡Hacé click acá para saber más sobre nuestro último número y acá para suscribirte con un 20 % de descuento y envío gratis!