
El local está construido con materiales naturales extraídos directamente de los árboles, como el corcho, o derivados de ellos, como los paneles de fibra de madera y la celulosa. La combinación de estos materiales articula lo natural, lo imperfecto y lo artesanal con el rigor y el control necesarios para la exhibición de los productos.


La composición constructiva se basa en el apilamiento de bloques de corcho expandido, reduciendo la arquitectura del local a una expresión mínima. La materia asume simultáneamente las funciones de estructura, soporte y espacio, mientras que las propiedades y dimensiones de los materiales determinan la configuración del conjunto.


Se utilizan bloques de corcho de 50 × 20 × 25 cm y 100 × 20 × 25 cm, dispuestos uno sobre otro y ensamblados mediante piezas de fibra de madera aglomerada. Estos elementos permiten regular la separación vertical entre los bloques para generar la distancia necesaria para la exhibición del calzado.


La simplicidad constructiva permite, a su vez, sistematizar la exhibición. La disposición de los bloques remite a los secaderos de madera y a las propias planchas de corcho, tradicionalmente separadas para favorecer la circulación del aire. En el local, esta misma lógica genera estantes sobre los que se disponen los productos. La modulación y repetición de estos elementos introduce un ritmo en el espacio, mientras que los tabiques divisorios organizan el interior e integran el sistema de exhibición.


La exploración material conduce al uso del corcho, cuya textura orgánica y calidez definen la atmósfera interior. El corcho expandido se obtiene mediante un proceso térmico de tostado de gránulos de corcho natural, que permite conformar el material sin incorporar aditivos químicos. No se aplican revestimientos, pinturas ni acabados finales: el material se presenta tal como es, poniendo en valor sus cualidades y reforzando su pátina natural.


La propuesta establece un vínculo con el contexto y la cultura portuguesa a través de la elección de materiales de proximidad. Portugal cuenta con la mayor superficie de alcornocales del mundo, ecosistemas fundamentales para el equilibrio ambiental y estrechamente vinculados a un paisaje social, económico y cultural propio. El corcho utilizado en el local proviene de estos árboles, incorporando sus raíces territoriales y culturales al proyecto. El resto de los materiales responde a las mismas premisas de sostenibilidad, orientadas a optimizar el uso de los recursos y reducir el impacto ambiental, como la celulosa proyectada, elaborada a partir de fibras recicladas de papel y cartón.


Los elementos divisorios, construidos mediante el sistema de apilamiento de bloques, multiplican los espacios interiores y amplían la superficie lineal destinada a la exhibición. Su repetición a lo largo del perímetro genera un fondo perspectivo continuo y configura cuatro subespacios. Un volumen circular enfatiza el centro del local y organiza la secuencia espacial frente al visitante, mientras los distintos ámbitos se descubren de manera concatenada a través de un eje diagonal que recorre longitudinalmente el local. La textura granulada del cielorraso, obtenida mediante la aplicación de celulosa proyectada, refuerza la condición imperfecta y táctil del conjunto; su tonalidad neutra permite que la iluminación y los productos adquieran protagonismo, mientras contribuye al acondicionamiento acústico. El piso se extiende de manera continua, como un gran tatami japonés, reforzando la lectura unitaria del espacio.


Dos grandes lucernarios situados sobre los espacios circulares y proyectores de techo ubicados en los planos lineales acompañan y orientan el recorrido, enfatizando la materialidad mediante una secuencia de espacios iluminados y transiciones entre luz y sombra. Estructuras mínimas de tubos de acero inoxidable se incorporan como líneas ligeras que organizan los percheros, en contraste con la masa y textura del corcho. El resultado es una propuesta austera y pausada, de líneas sobrias y texturas complejas, que construye una atmósfera contemplativa y configura un contenedor neutro que pone en primer plano los productos exhibidos.


