
The Fridge es una instalación temporal concebida para la primera activación y pop-up store de ONATERI. El concepto de “la heladera” surge del propio universo de la marca y se vincula tanto con el pico del verano londinense –momento y lugar en el que se desarrolla el evento– como con una colaboración con una gelatería. Esta idea se traduce espacialmente a través de referencias a cámaras frigoríficas, refugios y espacios inacabados: estructuras crudas, con sistemas expuestos y terminaciones deliberadamente ásperas.



Ubicado en Hackney, un barrio con una fuerte tradición industrial y artesanal, el proyecto ocupa un antiguo establo reconvertido en taller, conservando elementos originales de época victoriana como los muros de ladrillo visto y las vigas de madera. La intervención se despliega en dos salas en planta baja, conectadas por un pequeño túnel, y definidas por el contraste entre el ladrillo oscuro existente y nuevas superficies blancas de textura marcada.


El elemento central del proyecto es una estructura lineal de acero, de geometría angular en planta, que atraviesa ambos ambientes y los organiza en cuatro áreas programáticas: acceso y carrito de helados; bar, cabina de DJ y sanitarios; tienda y caja; y probadores con área de almacenamiento. Esta estructura dialoga con el ritmo de las vigas existentes, reinterpretándolo y desplazándolo, al tiempo que enmarca las piezas clave de ONATERI.


Concebida como un “objeto encontrado” y ejecutada en acero al carbono granallado con un acabado industrial oscuro, la estructura es autoportante, articulada mediante tornillería y uniones visibles, y rematada por una franja espejada que refleja y fragmenta el espacio circundante. A su alrededor, mostradores de madera negra, un perchero diseñado a medida y cortinas de vinilo translúcido –que funcionan simultáneamente como particiones y elementos de iluminación– completan la escenografía.


THE FRIDGE confronta la especificidad del lugar con una atmósfera cruda, genérica y casi ficticia, invitando a los visitantes a explorar el universo de ONATERI en un espacio que combina lo industrial, lo escenográfico y lo íntimo.



