
El proyecto parte de una lectura integral del Campus Hospital Vall d’Hebron, actualmente conformado por una serie de construcciones dispersas y con dificultades de accesibilidad. La propuesta busca recuperar su condición de parque conectado con los barrios adyacentes y con la ciudad, mejorando la accesibilidad y la permeabilidad del conjunto.


La estrategia plantea reducir la densidad del recinto mediante la eliminación de edificios obsoletos y la reubicación de sus programas en construcciones semienterradas. Dos grandes paseos horizontales atraviesan el predio y lo conectan con los barrios de Montbau y Sant Genís, mientras que un nuevo eje vertical de escaleras mecánicas facilita el acceso al campus y a su entorno.


El centro de investigación Vall d’Hebron VHIR es el primer edificio de esta transformación. Empotrado en la montaña, el volumen presenta una única fachada que funciona como un pliegue de la topografía y como telón de fondo de la plataforma inferior. Desde el nivel superior, en cambio, el edificio desaparece bajo una cubierta que prolonga el paisaje de la montaña de Collserola.


La planta se organiza alrededor de tres patios que introducen luz natural y articulan los distintos espacios de trabajo. Uno de ellos se abre hacia la fachada para conformar una plaza, mientras una serie de terrazas recorre el edificio y establece una relación directa entre los laboratorios, los espacios comunes y el exterior.




Agrupados en torno a los patios, los laboratorios generan recorridos que alternan espacios interiores y exteriores. Áreas de encuentro y descanso se incorporan a estas circulaciones, extendiendo los espacios de trabajo hacia patios y terrazas y reforzando la relación del centro de investigación con el paisaje del campus.




