
El proyecto se ubica cerca del centro de Chýně, una localidad de rápido crecimiento próxima a Praga. Se prevé un desarrollo residencial significativo en sus inmediaciones, lo que integrará a la escuela al tejido urbano consolidado. El edificio se concibe no sólo para la enseñanza, sino como un núcleo para eventos educativos, deportivos y recreativos intergeneracionales, abierto a la sociedad.

Organizada en torno a dos patios, la escuela se proyecta como un gesto de acogida. El patio de acceso, orientado hacia el municipio, de carácter público, funciona como espacio de encuentro para alumnos, visitantes y ciudadanos. El segundo patio se abre hacia la escuela, destinado al esparcimiento activo de los alumnos y a la celebración de actos sociales. Por su equipamiento, funciona como una perfecta extensión del comedor escolar y la cocina pedagógica; además cuenta con estructuras de juego.


El edificio consta de tres plantas y su sección aprovecha la topografía del terreno. El acceso a nivel de suelo es posible tanto desde la planta baja como desde el primer nivel, que conecta con el complejo deportivo.
La estructura es de hormigón armado con cerramientos de mampostería, lo que aporta inercia térmica al conjunto. La envolvente está revestida con piezas cerámicas. Los voladizos y las áreas arboladas previenen el efecto de “isla de calor”.

La configuración volumétrica se divide en dos sectores principales: el sector norte alberga las aulas y el espacio de estancia principal, mientras que el sector sur se destina al deporte, al aula magna y a las áreas de servicio.
La azotea funciona como superficie habitable, con áreas de clase y huertos pedagógicos, proyectada para el juego y la docencia.


Los espacios comunes, tanto interiores como exteriores, desempeñan un papel crucial en la educación como las aulas tradicionales. En la tercera planta se sitúa un aula al aire libre. La escuela ofrece un universo interior y exterior rico en motivación, donde encuentran su lugar tanto el alumno de primaria como el estudiante adolescente.

El complejo deportivo se desarrolla en el nivel uno del recinto. Este incluye varias pistas, un óvalo de atletismo con campo de fútbol integrado, servicios, un túnel de atletismo y zona de cafetería. Los espectadores pueden seguir la actividad desde el nivel de pista o desde una tribuna situada en la cubierta del edificio de servicios.


El aprendizaje informal puede darse en los nichos de los pasillos, mientras que los rincones tranquilos se reservan para la interacción íntima. Las salas de estudio ofrecen diversas configuraciones de mobiliario para fomentar la concentración.

