
El edificio se ubica sobre la calle Enrique Martinez, en el barrio de Colegiales, en la Ciudad de Buenos Aires.


Bajo la premisa de que todas las áreas habitables debían estar contenidas por escenas exteriores propias, se propone un edificio capaz de maximizar la diversidad de usos del espacio y potenciar las posibilidades que ofrecen las distintas agrupaciones programáticas, dando lugar a múltiples formas de habitar los espacios interiores.


En ocasiones, los patios y terrazas privadas funcionan como acceso a las unidades y, en otras, como expansiones de estas.


Estos espacios adquieren dimensiones significativas en relación con la superficie interior de cada vivienda, habilitando nuevas formas de pensar la vida en la ciudad.


Con el fin de potenciar el diálogo entre el interior y el exterior, el edificio incorpora filtros que tamizan la luz, admitiendo distintos grados de independencia y privacidad para sus usuarios.


También incorpora tecnologías para el confort térmico y la reducción del consumo energético.






