
Ubicado en el distrito Euronantes, Block 5B completa el borde norte cercano a la estación de tren de la ciudad, contribuyendo a la apertura del distrito Malakoff 1 en conexión con otros dos distritos y el centro histórico, promoviendo el desarrollo del sector oeste de la Île de Nantes. El proyecto urbano, desarrollado por el urbanista Gérard Pénot (Atelier Ruelle) y Nantes Métropole Aménagement, propone generar una nueva centralidad en la zona.


Esta expansión se manifiesta en distintas escalas (territorial, urbana y barrial) mediante la conexión con la red ferroviaria europea y la integración de los nuevos usos con el paisaje circundante. El proyecto se estructura así en torno a tres ejes: la escala humana como principio de diseño para recorridos y usos, la calidad material como garantía de permanencia urbana y una diversidad programática basada en la autonomía y relación entre los distintos actores.


La creación de un paisaje urbano tomando de referencia la escala humana, supone la construcción de un barrio a partir de su “volumen peatonal”, abordando un trabajo preciso sobre la porosidad y la claridad de las plantas bajas. Este enfoque se aproxima a la hodología, que estudia la relación entre el cuerpo y el entorno. Aplicada al territorio, tiende a definir el paisaje urbano a partir de sus usos, recorridos y trayectos.


Esta lógica se traduce al proyecto mediante la incorporación de una gran escalera que no solo garantiza el potencial público de las terrazas al ofrecerles una dirección urbana, sino que también asegura el carácter peatonal de los diferentes niveles de estacionamiento.

La imagen y la identidad del proyecto se expresan según sus usos, recorridos y capacidad de apropiación de las fachadas. Separadas volumétricamente, las diferentes partes del proyecto se integran en un conjunto coherente, vinculado por la mineralidad de sus fachadas y la variedad de materiales que ofrecen.

La planta baja (oficinas y talleres de SNCF Réseau) y la torre de viviendas están construidas con ladrillo de terracota y responden a las diferentes necesidades específicas (y normativas) de cada programa: ladrillo macizo tipo moucharabieh para las aberturas del edificio de SNCF Réseau (alto nivel de seguridad), ladrillos delgados fijados mecánicamente para la torre de viviendas (normativas sísmicas), exoesqueleto de hormigón coloreado en masa para los estacionamientos y hormigón bruto para los elementos prefabricados de losas (placas alveolares pretensadas, entre otras).

Las tres entidades claramente distintas y legibles de los volúmenes ofrecen la posibilidad de vecindad, contigüidad y la hibridación de usos. Los espacios de SNCF pudieron así entregarse anticipadamente sin interactuar ni superponerse con el resto del proyecto, mientras que la construcción de las viviendas se desarrolló de manera independiente de la fase del estacionamiento.

La calidad intrínseca de cada fragmento, vinculada a la posibilidad de operaciones autónomas, permitió desarrollar un proyecto simple cuya imagen, en la estación de Nantes, remite a unos cimientos: una adaptación coherente con el barrio, basada en materiales nobles, crudos y duraderos, así como en una mezcla de usos que ofrece una relación íntima entre las personas y el paisaje urbano de Nantes.








