
Situado en el distrito de Bicocca, al norte de Milán, el proyecto de BALANCE ARCHITETTURA transforma un edificio de oficinas que perteneció a la histórica empresa metalúrgica Breda Siderurgica S.p.A. La intervención, desarrollada sobre una construcción preexistente de tres plantas y un subsuelo, contempla la renovación integral de sus espacios interiores y exteriores, así como la incorporación de nuevas superficies de trabajo. Con aproximadamente 100 metros de longitud y una superficie construida de 6.500 m², el edificio se integra en un área marcada por la tradición industrial y por las transformaciones urbanas de las últimas décadas.

Bicocca, uno de los primeros distritos industriales de Italia, fue históricamente sede de grandes empresas como Pirelli, Marcegaglia, Breda y Magneti Marelli. Desde 1991, el sector también se consolidó como un polo universitario y cultural, con la Universidad de Milano-Bicocca, el Teatro degli Arcimboldi y el centro de arte contemporáneo Pirelli HangarBicocca. El proyecto recupera parte de esta memoria productiva a partir de una intervención que pone en valor la estructura y los materiales existentes.

El edificio se sostiene mediante una estructura metálica esbelta y eficiente que permanecía oculta detrás de cielorrasos y revestimientos. La intervención parte de la decisión de exponer este sistema constructivo y recuperar su presencia espacial. Los cálculos estructurales originales revelan que la cantidad de acero utilizada se ajustaba con precisión a las necesidades estáticas del edificio, sin incorporar material adicional. Los perfiles HE de los pilares y las vigas reticuladas en ambas direcciones conforman una estructura que combina eficiencia y riqueza espacial.
La propuesta busca hacer visible esta tensión constructiva, conservarla y convertirla en el elemento organizador de la intervención. A su vez, la base de hormigón armado del edificio, parcialmente enterrada y parcialmente sobre el nivel del terreno, da lugar a una segunda decisión central: transformar el antiguo subsuelo en un nuevo nivel de acceso y uso público.


La intervención convierte la planta −1 en planta 0, transformando los antiguos depósitos y sótanos en un espacio de acceso de doble altura, recepción y áreas de trabajo. Esta operación incorpora 1.600 m² de superficie habitable adicional a los 4.500 m² existentes antes de la obra, con la autorización de las concesiones municipales correspondientes. De este modo, el proyecto amplía la superficie alquilable del edificio en un 25 %.

El acceso se ubica en el centro de la planta y conduce hacia el nuevo espacio de doble altura, donde se organizan la recepción, un abedul de cinco metros de altura, dos ascensores revestidos con material espejado y un área de espera y reuniones. Una pasarela ligera atraviesa este vacío y conecta los dos sectores de la primera planta. En los niveles superiores se incorporan otros dos espacios de 1.600 m² cada uno, mientras que la cubierta transitable se proyecta como una terraza común equipada con mobiliario exterior, vegetación y huertas.


El patio interior también es objeto de una renovación que incorpora nuevas áreas verdes, un proyecto paisajístico y un recorrido peatonal y ciclista. En las fachadas, la intervención busca reducir la presencia monumental de los dos núcleos de escaleras de hormigón. Para ello, la nueva envolvente se ubica en una alineación más exterior, pasa por delante de los núcleos y los retira visualmente del plano principal de la fachada, evitando que interrumpan la continuidad de su trama vertical.
La coronación del edificio se modifica mediante una ampliación de la estructura metálica que hace que el volumen parezca crecer un nivel por encima de la cubierta existente. Una malla metálica completa este nuevo remate y funciona como parapeto para la terraza transitable.

La fachada existente de paneles de hormigón se desmonta, mientras que se conserva la subestructura metálica en forma de T. Sobre ella se colocan los montantes de la nueva fachada de muro cortina, manteniendo las proporciones y el ritmo vertical de la envolvente original.
El proyecto incorpora un sistema de acabado exterior desarrollado específicamente para la intervención: los elementos de fijación y las cubiertas de los montantes y travesaños se revisten con una silicona transparente y reciclable. Según el estudio, se trata del primer edificio en el que se aplica este sistema de perfiles exteriores de caucho transparente, desarrollado junto con el equipo de fabricantes de fachadas y presentado como una patente en proceso de registro.
La nueva envolvente modifica su apariencia según la posición del sol. Durante la noche, la iluminación de los interiores de colores produce reflejos y variaciones de luz sobre la fachada, generando una imagen cambiante. La elección de la silicona establece además una relación material con el entorno industrial de Bicocca, donde el hierro de Breda Siderurgica y el caucho de Pirelli constituyen referencias directas. A estos materiales se suma el vidrio, vinculado con la tradición de la cercana fábrica VetroBalsamo.

En el interior, la estructura metálica existente permanece expuesta y cada planta se caracteriza mediante una paleta cromática específica: verde para Piano Zero, amarillo para Piano Primo y coral para Piano Secondo. El color se incorpora como una operación posterior al diseño espacial y material, con el objetivo de abstraer la estructura preexistente y subrayar el carácter contemporáneo de la intervención.

La propuesta de BALANCE ARCHITETTURA se basa en la composición de elementos ensamblados y montados en tres dimensiones, con especial interés por las construcciones en seco y el uso eficiente de los materiales. El hormigón, el acero y la madera se combinan para generar tensiones espaciales entre solidez y ligereza. La intervención recupera así la dimensión constructiva del edificio original y la transforma en una nueva arquitectura de trabajo, donde la estructura, la materialidad y el color articulan la experiencia de los espacios.




