
Por primera vez en casi sesenta años, la Universidad de Varsovia incorpora una nueva residencia pública para estudiantes. Ubicado en el campus de Służewiec, Student House No. 7 propone una reinterpretación del habitar universitario a partir de criterios de funcionalidad, accesibilidad y comunidad.

Seleccionado a través de un concurso organizado por la Asociación de Arquitectos Polacos (SARP) y la Universidad de Varsovia, el proyecto fue concebido como una pieza capaz de integrarse al jardín existente y, al mismo tiempo, formar parte de una futura composición urbana más amplia dentro del campus.


Lejos del esquema tradicional de pasillos lineales, la propuesta del estudio polaco Projekt Praga organiza el edificio a partir de una planta de cuatro alas dispuestas alrededor de un atrio vidriado central. Esta configuración, cercana a la figura de un molino, permite dividir el conjunto en pequeñas unidades de convivencia, favoreciendo una escala más doméstica dentro de un edificio destinado a 382 residentes.


Con una superficie cercana a los 10.300 m², la residencia alberga 138 unidades habitacionales en diferentes configuraciones, principalmente módulos dobles 2+2 y 1+1, además de departamentos destinados a doctorandos y profesores invitados. El edificio incluye también dieciséis habitaciones completamente adaptadas para estudiantes con discapacidad.


La organización espacial fue desarrollada a partir de consultas con especialistas, representantes de la comunidad académica y estudiantes, con el objetivo de responder a las dinámicas reales de la vida universitaria. Como resultado, cada sector residencial agrupa alrededor de dieciocho personas, articulando cercanía social y privacidad.

Uno de los aspectos centrales del proyecto es el tratamiento de los espacios comunes. Cada nivel incorpora cocinas compartidas con comedor y salas de estudio pensadas tanto para el trabajo individual como grupal, promoviendo encuentros cotidianos y usos flexibles más allá de la habitación privada.


En planta baja, el programa se amplía con lavandería, gimnasio, sala común y un espacio de servicios previsto para futuros usos, como una cafetería. Estas áreas se vinculan con patios temáticos exteriores que refuerzan su carácter: un anfiteatro de acceso, una terraza recreativa con parrilla y café de jardín, y una plaza deportiva con equipamiento al aire libre.

La materialidad interior combina una base sobria con acentos en color óxido presentes en mobiliario, barandas y detalles arquitectónicos. Los espacios comunes, iluminados por grandes superficies vidriadas, buscan alejarse de la lógica convencional del dormitorio universitario y construir una atmósfera más próxima a la de una vivienda compartida.

La accesibilidad y la sostenibilidad constituyen también aspectos estructurales del proyecto. La residencia incorpora recorridos sin barreras, orientación clara y distribución equitativa de las habitaciones adaptadas en todos los niveles. A su vez, integra estrategias de eficiencia energética como ventilación con recuperación de calor, paneles solares, iluminación natural en circulaciones y superficies permeables en el paisaje exterior.

En un contexto donde la vivienda estudiantil suele reducirse a soluciones mínimas y repetitivas, Student House No. 7 ensaya una alternativa basada en la convivencia, la escala intermedia y el cuidado de la experiencia cotidiana.





