Para la renovación de la Estancia Morro Chico, la oficina RDR arquitectos abarcó las diversas tipologías edilicias del sistema productivo. El plan maestro incluyó la transformación de estructuras antiguas, la construcción de nuevos edificios y la incorporación de infraestructuras de soporte que complementan el sitio. Entre estos proyectos, que incluimos en PLOT 51, se encuentra la vivienda familiar.
La nueva vivienda está ubicada sobre una loma que ofrece vistas amplias del territorio sinuoso, con la Precordillera en el horizonte. La casa, dispuesta en dos niveles, erige su torre-mirador como un punto de referencia en el vasto entorno.
Los fuertes vientos de la zona moldean las formas que definen la estepa, las colinas redondeadas y los ñires achaparrados. A la distancia emergen grandes macizos de piedra, con geometrías de rectas y aristas, que contrastan con las formas suavizadas por el viento. Ante un paisaje que sugiere inmensidad, y a un clima que moldea el carácter del entorno, la arquitectura responde a la necesidad primordial de resguardo.
En este contexto, el proyecto reformula las construcciones de chapa, herencia de los primeros pobladores, que las construían como contrapunto en el paisaje, y las despoja de sus referencias arquitectónicas.
La vivienda está compuesta por una gran envolvente desplegada, que alterna lucernarios y miradores. La paleta de materiales adopta las tonalidades de las piedras y las montañas locales a través de la chapa aluminizada, el piso de piedra, el basamento de hormigón y la madera. Estos elementos son resistentes al paso del tiempo, a los rayos UV y a la corrosión del agua y del viento.
La disposición de los volúmenes genera patios que articulan las transiciones entre el interior de la vivienda y el exterior. En cada fachada se dispusieron distintos tipos de ventanas, lo que permite disfrutar del paisaje aun en épocas donde el clima imposibilita permanecer en el exterior.
Los vanos, contorneados por contramarcos y revestimientos de madera, articulan el interior y el exterior. Las carpinterías de aluminio con doble vidrio aíslan el interior a la vez que enmarcan el paisaje, soportando ráfagas superiores a los 90 km/h y saltos térmicos entre 20 °C interiores y -20 °C exteriores.
La dependencia de las propias infraestructuras para abastecer el difícil acceso a la propiedad determinó las técnicas constructivas y los criterios logísticos. El sistema constructivo de steel framingpermitió imprimir velocidad y versatilidad a la hora de ensamblar cada parte, contemplando los espesores convenientes para las aislaciones térmicas.