
Construido entre la circunvalación parisina y el parque Martin Luther King, el nuevo Palacio de Justicia concentra actividades históricamente dispersas en distintos puntos de la ciudad, como la Corte de Apelaciones, la Corte Suprema y la Corte de Asís. El proyecto surge como parte de la transformación urbana del sector Clichy-Batignolles y busca consolidarse como una nueva referencia institucional dentro del norte de París.


El edificio se organiza a partir de una torre de ciento sesenta metros de altura compuesta por tres grandes volúmenes superpuestos sobre un basamento público. A medida que ascienden, los bloques se retranquean progresivamente, generando un perfil escalonado que distingue al conjunto dentro del horizonte parisino. Las fachadas completamente vidriadas enfatizan la ligereza del edificio mediante grandes planos transparentes y marcos de vidrio que sobresalen del volumen principal.


El acceso principal conduce a un gran atrio público de veintiocho metros de altura iluminado por lucernarios y fachadas vidriadas orientadas hacia la explanada. Este espacio central organiza las circulaciones y conecta una secuencia de atrios menores mediante un corredor longitudinal que atraviesa el edificio de norte a sur, reforzando la dimensión pública y simbólica de la institución.


Uno de los elementos centrales del proyecto es la incorporación de jardines elevados y espacios verdes integrados a la torre. En el octavo nivel se desarrolla una terraza ajardinada de siete mil metros cuadrados vinculada al restaurante del personal, mientras que otros jardines suspendidos se ubican en niveles superiores, prolongando el parque Martin Luther King dentro del edificio y consolidando la idea de un “rascacielos vegetal”.


Las fachadas este y oeste incorporan paneles fotovoltaicos, ascensores panorámicos exteriores y balcones con vistas abiertas sobre la ciudad. Además de responder a criterios de eficiencia energética, estos elementos buscan expresar la incorporación de energías alternativas dentro de la arquitectura pública contemporánea. La estructura ortogonal y flexible del edificio permite, además, prever futuras transformaciones programáticas vinculadas a la evolución del sistema judicial francés.






