El arquitecto portugués Pedro Henrique diseñó esta vivienda, ubicada en la playa de Esmoriz, que reinterpreta las antiguas casas de pescadores.
El estudio de arquitectura Sabattini Giorgis proyectó esta particular vivienda unifamiliar que incorpora un jardín de invierno y una pequeña huerta en su diseño.
La propuesta de Barbini Arquitectos brinda un espacio polivalente con vistas hacia el Océano Atlántico.
Una estructura metálica proyectada por Rui Mendes Ribeiro consolida un nuevo frente urbano.
La oficina neoyorquina SO-IL llegó a Portugal en 2020 exhibiendo la instalación Beeline y la muestra Currents.