Nicolás Oks diseña un pabellón que establece un diálogo entre la pirca de piedra del sitio y la estructura introducida, donde ruina y artefacto se vuelven inseparables.
Nicolás Oks diseña un pabellón que establece un diálogo entre la pirca de piedra del sitio y la estructura introducida, donde ruina y artefacto se vuelven inseparables.