
Cero Coffee nace con la intención de hacer visible aquello que habitualmente permanece oculto: el origen, la transformación y el cuidado detrás de una taza de café. El proyecto de DIIR parte de la condición industrial del local como punto de partida, entendiendo la nave no como un contenedor neutro, sino como una preexistencia con memoria, textura y carácter propio. La intervención conserva esa crudeza inicial y la pone en diálogo con una nueva arquitectura precisa, limpia y silenciosa, capaz de acompañar el proceso sin restarle protagonismo.


El espacio se organiza como una secuencia en la que producción, venta y consumo conviven dentro de una misma narrativa. La transparencia se convierte en una herramienta para acercar el café al visitante: desde la calle, el interior se muestra de forma abierta; desde dentro, las distintas áreas se conectan visualmente para que el tostado, la preparación, la cata y el almacenamiento formen parte de una experiencia compartida.


El programa se distribuye mediante una serie de piezas y dispositivos que ordenan la nave y activan sus distintos usos. El área más pública, vinculada al acceso, concentra la barra, el escaparate y la mesa longitudinal, concebida como un soporte flexible para el consumo diario, las catas y las formaciones. Hacia el interior, el espacio adquiere un carácter más productivo y privado, donde se desarrollan las tareas de trabajo, almacenamiento, café verde y tostado. Esta gradación no fragmenta el conjunto, sino que construye una lectura continua entre el visitante y el proceso.


La materialidad refuerza el equilibrio entre lo existente y lo nuevo. El hormigón original, las paredes minerales y la textura industrial del local contrastan con la calidez de las superficies proyectadas, utilizadas para revestir fachadas, volúmenes y elementos de mobiliario. El acero galvanizado y el granito completan una paleta sobria y táctil, en la que cada material responde a una necesidad funcional y contribuye a la atmósfera general. El resultado es un espacio sereno y expresivo, donde arquitectura y café se encuentran desde la honestidad de sus procesos.

