
Implantado en un parque que antiguamente albergó un importante centro de producción cervecera, 179 Tweewaters se organiza a partir de dos volúmenes principales: una torre y una barra. El proyecto forma parte del proceso de reconversión urbana del área, consolidando un nuevo tejido residencial en diálogo con el paisaje.


La torre se desarrolla en veinte niveles y alcanza una altura de setenta metros, con nueve mil metros cuadrados destinados a vivienda. Su volumen se compone de prismas yuxtapuestos y desplazados que intensifican la percepción de masa y generan múltiples orientaciones y vistas abiertas hacia el entorno. Las fachadas, mayormente transparentes, refuerzan esta relación visual, mientras que la fachada sur incorpora logias que garantizan expansiones exteriores para cada unidad.


La verticalidad del conjunto se enfatiza a través del ritmo de los paneles y perfiles de aluminio, que acompañan la composición escalonada del volumen y subrayan su condición de hito dentro del nuevo desarrollo urbano.



En contraste, la barra se extiende a lo largo de ciento cuarenta metros y alcanza seis niveles de altura, con diecinueve mil metros cuadrados que combinan vivienda y programa comercial. Concebida como un cuerpo horizontal en contacto directo con el jardín, su volumetría se fragmenta en cada nivel, generando terrazas y retranqueos que descomponen la escala.

La planta baja alberga el lobby de acceso a los departamentos, junto con espacios para actividades y áreas comunes abiertas hacia el parque. La relación entre torre y barra establece un equilibrio entre verticalidad y horizontalidad, construyendo un conjunto que articula densidad, paisaje y vida colectiva en el contexto de la ciudad contemporánea.





